septiembre - 2017

Reportaje Eco-Lógica, Diario Sustentable

Eco-lógica plantea opción para que empresas y sector público sean Cero Basura

“Hoy en día ya no se retira basura, se administran residuos lo que deriva a un beneficio total al medio ambiente”, asegura Juan Pablo Marín, Socio Fundador de Eco-lógica, empresa que maneja los residuos de CCU, Coca-Cola, Nestlé y Unilever, entre otras compañías, además de edificios corporativos en el sector oriente de la capital. Están encargados de compactar, acopiar y trasladar los desperdicios desde el momento en que se retiran del lugar hasta que llegan a la planta adecuada -compostaje, recuperadora, combustibles alternativos o rellenos sanitarios-“De las 12.000 toneladas mensuales de residuos que retiramos, recuperamos el 65% de ellos. Y a través de los años esa cifra ha ido en aumento”.

Para lograr ello, Eco-lógica ha venido implementado la iniciativa “Cero Basura”, que tiene como objetivo el que ningún desperdicio llegue a rellenos sanitarios. “Tenemos clientes “Cero Basura”, Unilever es uno de ellos, pero nuestro compromiso es llegar al 90% con todos”, dice confiado el Gerente General. Una meta sensata y consciente teniendo en cuenta que la Ley 20.920 de Fomento al Reciclaje -que establece la gestión de residuos y responsabilidad extendida de los productores- obliga a las empresas a responsabilizarse por sus residuos (ver recuadro más abajo).

Ante este escenario de expansión y avance del reciclaje en nuestro país, Eco-lógica se encuentra en una cruzada, que busca que instituciones públicas también se comprometan a gestionar sus residuos con una empresa alineada al “Cero Basura”. Sin embargo, no es tarea sencilla y Marín es categórico en señalar que el reciclaje se convirtió en una herramienta de popularidad más que de transparencia. “Lo peor que le pasó al reciclaje es que se mezcló con la “buena onda”, los puntos limpios se politizaron”.

Empresa Cero Basura

Eco-lógica cuenta con 200 trabajadores, 50 camiones y 12.000 toneladas mensuales de residuos retirados en Santiago, Valparaíso, Rancagua, Linares, Temuco y Valdivia. Trabajan con KPI (Indicadores Clave de Desempeño) en tiempo real y tienen GPS implementado en todos sus camiones -que informan los movimientos diarios, desde el retiro de residuos hasta la entrega en las diferentes plantas autorizadas.

“Tenemos un software que permite saber en detalle que día, a qué hora y qué residuo se retiró de cada cliente que tenemos. Con esa información cada mes presentamos un reporte con indicadores que ayudan a mejorar el desempeño de los clientes al botar sus desperdicios”, señala Marín.

Así es como llega la necesidad de la compañía en alcanzar el “Cero Basura” al implementar un sistema que regula la cantidad de basura que se genera y la que se puede recuperar. “Cuando un área o departamento de las empresas está generando más basura de la que deben, nosotros se lo hacemos saber.” De esta manera, aparte de gestionar los residuos, Eco-lógica, también funciona como consultora que ayuda al cliente a economizar sus gastos mensuales de desperdicios. “En ese punto nos reunimos con los clientes y buscamos la mejor forma de gestionar sus residuos. Lo manejamos de la misma forma que la cuenta del agua o del teléfono”, comenta.

No obstante, el problema muchas veces radica en la inversión que cada empresa puede hacer en esta materia, donde la gran diferencia consiste en los costos que debe desembolsar el productor al elegir destinar ciertos residuos a un relleno sanitario o a una planta de combustibles alternativos. “Toda empresa puede llegar a ser “Cero Basura” pero es una decisión financiera exclusivamente de ellos, ya que el relleno sanitario nos cobra 10 veces menos que una planta de combustibles alternativos al dejar los residuos”, sostiene el empresario.

Una cruzada con miras a al sector público

“En Chile las municipalidades licitan los residuos de la basura directamente con los vertederos y el negocio de ellos es que se genere más basura. Nosotros somos lo opuesto, queremos cero basura”, afirma categóricamente Marín. A raíz de esto, propone que la licitación de transporte y recolección de basura se realice con la empresa que garanticen el mayor porcentaje de recuperabilidad.

La opción de contratar a una empresa que administre los residuos se ve cada más factible en nuestro país, y no solamente por los beneficios ambientales y sociales, sino porque el cliente reconocerá rápidamente que tipo de residuos genera y sus respectivos volúmenes, cuáles se pueden recuperar, y además, información relevante que se traducirá en reducción de costos para ellos. Aunque es necesaria la intervención de las autoridades en dar a conocer esta opción. “Necesitamos que un político se haga cargo de esta problemática y lo tome como una política pública prioritaria, ya que es un tema que muchas veces pasa desapercibido en el círculo del reciclaje”, concluye Marín.

“La ley lo avala”

La Ley 20.920 para la gestión de residuos, responsabilidad extendida del productor y fomento del reciclaje, se publicó el 1 de junio de 2016, y establece en su Artículo 9 que los productores que generen productos prioritarios -envases y embalajes, artículos electrónicos y neumáticos, entre otros- “son responsables de la organización y financiamiento de la gestión de los residuos que comercialicen”.

La Superintendencia considerará infracciones gravísimas, entre otras, el no inscribirse en el registro establecido en el Articulo 37 -el Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes- y segundo, el organizar y financiar la recolección de residuos de los productos prioritarios en todo el territorio nacional. Las sanciones por estas infracciones pueden llegar a las 10.000 unidades tributarias anuales, monto que excede los 5.000 millones pesos.

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